¿Qué son los cálculos renales?
La función de nuestros riñones es eliminar el exceso de fluidos y desechos de la sangre a través del tracto urinario y sacarlo fuera del cuerpo en forma de orina. La orina contiene sustancias como el calcio, oxalato, fosfato, carbonato, cistina y ácido úrico, que en general se encuentran sumamente diluidas en la orina, pero que en grandes cantidades pueden cristalizarse y formar “piedritas”, que son los cálculos renales.
La peligrosidad del tamaño de las “piedras”
Los cálculos renales tienen diversos tamaños y pueden ser detectados por equipos ecográficos. Los cálculos pequeños (menores de 5 mm) pueden pasar por el tracto urinario y ser eliminados con muy poco o nada de dolor. Sin embargo, los cálculos grandes pueden ser muy dolorosos, impedir el flujo de la orina y provocar la presencia de sangre en la orina y otros síntomas. En algunos casos, los cálculos renales pueden causar problemas en los riñones y en el tracto urinario. Sin embargo, la mayoría de los cálculos renales no causan daños permanentes.
Un problema que no es exclusivo de los mayores
Aunque se presentan más a menudo en adultos, los cálculos renales son bastante comunes en niños. Existen distintos tipos de cálculos renales con muy diversas causas, la mayoría de los cuales afectan más comúnmente a niños que a niñas.
Salvemos a nuestros hijos de los cálculos
Deshidratación: No tomar suficiente agua puede hacer que se concentre la orina y aumenten las probabilidades de formación de cristales.
Una alimentación y un estilo de vida inadecuados:
Las bebidas azucaradas y con cafeína sumados a una alimentación rica en sodio pueden aumentar el riesgo de formación de cálculos de calcio. La obesidad también hace a los niños más propensos a tener cálculos.
Defectos en el tracto urinario:
Un defecto en el tracto urinario puede obstruir el flujo de la orina y crear un área pequeña de acumulación de orina. Cuando la orina deja de fluir, las sustancias que forman cristales podrían acumularse y formar piedras.
Ciertos medicamentos:
Algunos medicamentos recetados y de venta libre pueden aumentar el riesgo de sufrir cálculos renales si se administran en grandes dosis.
Trastorno metabólico:
Un trastorno metabólico (un problema en la manera en que el cuerpo fracciona y consume los alimentos) puede producir niveles elevados de oxalato (una sustancia fabricada por el cuerpo y que se encuentra en algunos alimentos) o cistina en la orina.
Cistinuria:
Es una enfermedad hereditaria que hace que aumente la cantidad de cistina que pasa de los riñones a la orina, lo que provoca la formación de cálculos de cistina.
Otras enfermedades:
Determinadas enfermedades y afecciones pueden aumentar el riesgo de tener cálculos renales, como la gota (un tipo de artritis), otras afecciones renales, enfermedades que afectan la glándula tiroides o paratiroides y algunas infecciones del tracto urinario (ITU)
Diagnóstico
Si su hijo siente un dolor en el flanco o presenta sangre en la orina o cualquier otro síntoma de tener cálculos renales, consulte a un médico lo antes posible o que sea evaluado con ecógrafos portátiles. Si su hijo siente dolor y tiene náuseas, vómitos, fiebre, escalofríos o problemas para orinar, solicite atención médica de inmediato en una clínica de urgencias o sala de emergencias de un hospital.
EL DATO:





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