Pterigion - Síntomas, causas y cirugía - Clínica La Luz
Pterigion – Síntomas, causas y cirugía

Pterigion – Síntomas, causas y cirugía

El pterigion, comúnmente conocido como “carnosidad”, es un crecimiento anormal de tejido de color rojo blanquecino que se origina en la conjuntiva, parte del ojo humano, la membrana mucosa que recubre la parte interna de los párpados y la superficie del ojo. Este tejido crece progresivamente hacia la córnea, la parte transparente del ojo, afectando con mayor frecuencia el lado más cercano a la nariz. Sin embargo, en algunos casos también puede desarrollarse en el lado externo del ojo o incluso aparecer en ambos ojos a la vez. Aunque su crecimiento suele ser lento, el pterigion puede causar molestias como enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño, lagrimeo excesivo o visión borrosa si invade el eje visual. Dado que su evolución puede comprometer la salud ocular y la calidad de vida visual, es importante acudir a la mejor clínica oftalmológica para su evaluación y tratamiento adecuado. Detectarlo a tiempo permite considerar opciones menos invasivas y mejorar significativamente el pronóstico visual del paciente.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas dependen de la magnitud de la lesión, por lo que cuanto más crecen, más molestias (como lagrimeo, enrojecimiento o sensación de cuerpo extraño) pueden provocar en la superficie del ojo. En los casos más graves, la visión puede correr peligro, ya que recubre una zona más amplia de la córnea.

¿Por qué aparece? Trabajar al aire libre es un factor de riesgo

La causa principal del pterigion es desconocida, aunque el riesgo principal es la exposición solar prolongada y la sequedad. Por eso, aparece con mayor frecuencia en personas que pasan periodos de tiempo largos al aire libre, y en climas soleados, cálidos y con viento. La contaminación, el polvo, la suciedad y la exposición a alérgenos y químicos también parecen tener relación con ello.

Eso hace que la prevalencia cambie mucho dependiendo de la zona geográfica. En algunas regiones, puede llegar a afectar a una proporción importante de la población.

¿Cómo puede tratarse? Solución a la carnosidad

En el caso de pterigion de tamaño pequeño, no suele ser necesario realizar tratamiento, aunque se pueden utilizar colirios que hidraten los ojos y reduzcan la sensación de molestia. Aun así, no existe tratamiento a base de medicamentos que pueda eliminarlo. Por eso, en caso de que crezca y afecte a la visión, será necesario realizar una cirugía con el objetivo de extirpar la parte afectada de la conjuntiva y sustituirla por un tejido sano de la misma conjuntiva del paciente (autoinjerto conjuntival). Esta cirugía debe realizarse con mucho cuidado para eliminar por completo el pterigion y evitar que pueda volver a reproducirse.

¿Cómo prevenirlo?

La mejor prevención es protegerse de los rayos UV que constituyen un factor de riesgo. Además, en caso de sufrir un pterigion que no requiera cirugía, es necesario que el oftalmólogo lo controle regularmente, con el objetivo de garantizar que no crezca y que la operación siga siendo innecesaria. Por otro lado, en caso de que avance, la revisión ayudará a detectarlo a tiempo antes de que afecte a la visión.

Asimismo, aquellas personas que hayan sufrido un pterigion anteriormente, deberán tener cuidado y acudir al oftalmólogo rápidamente en caso de que los síntomas reaparezcan.

Cirugía “Premium” de Pterigión (sin puntos)

Anteriormente, para deshacerse del pterigion, se debía realizar sutura en la cirugía (coser con puntos), una tarea que consumía tiempo y producía generalmente irritación, enrojecimiento, dehiscencia de herida post-operatoria, infección, rechazo al injerto de conjuntival y no es tan estético. Sin embargo, en la actualidad la cirugía de pterigion en lima se realiza sin puntos (con pegamento TISSEEL), sin dolor, en 20 minutos, sin recidiva y de manera ambulatoria. Hoy día, este tejido se elimina mediante la cirugía de pterigión con Tisseel, que es un adhesivo biológico que contiene fibrinógeno y trombina, dos componentes que participan en la coagulación, evitan la sutura quirúrgica (puntos), ahorra tiempo en cirugía y la recuperación es más rápida y estética. El adhesivo tisular de fibrina se deriva de la sangre e imita el proceso de coagulación natural, por esa razón se utiliza con frecuencia como coadyuvantes en cirugía oftálmica conjuntival.

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